lunes, 29 de agosto de 2016

Dublín, un lugar mágico

Esta vez, me embarcaba en un viaje diferente: durante quince días tendría el placer de renacer en Dublín. Y así fue, empecé de cero, me reinventé y, "cuando yo muera, Dublín estará -aún- escrito en mi corazón".


Mejor tarde que nunca.

Contra todo pronóstico, minutos después de aterrizar, quedé embelesada por la ciudad. Dublín, capital de la suerte, de los pubs, de la música en directo, de las fábulas y leyendas, de las flores, del whiskey (agua de la vida para los irlandeses)  y, como no, de la cerveza, se presentaba ante mí con un color grisáceo debido a su cielo encapotado, que acentuaba aún más si cabe, el contraste con la personalidad de sus habitantes.

Un viaje diferente cuanto menos. En primer lugar, el motivo de mi visita a la capital de la República de Irlanda residía en la necesidad de mejorar mi nivel de inglés; por ello, asistía diariamente al Horner School. Este hecho supuso que dejase de lado la alternativa de hospedarme en los mejores hoteles de la ciudad y buscase una residencia estudiantil. Y así fue, junto al río Liffey y cobijada en el área financiera de Dublín (IFSC), se erguía el National College of Ireland (NCI), mi hogar durante mi estancia en la capital.

Cosmopolita a la par que íntima, Dublín se divide en veinticuatro distritos diferentes comprendidos en dos zonas separadas por el río Liffey y los numerosos puentes que vinculan ambas partes de la ciudad. Entre dichos puentes cabe destacar el Ha´ penny Bridge o el Puente del Medio Penique, su nombre se debe a que antiguamente, durante la época de crisis que sufrió la ciudad, todo aquel que quisiera cruzar de un lado a otro del río debía pagar un peaje de medio penique. Además, señalar otros viaductos como: Puente del Milenio, Puente O´Connell o el Puente Sean O´Casey.

|Río Liffey, Dublín|

Dublín es una ciudad pequeña y acogedora, no obstante, está muy viva. Entre todo lo que pude visitar en mi estancia en la capital recomendaría: dentro del área medieval, la Catedral de San Patricio, el "Dublin Castle" y la cárcel de la ciudad, "Kilmainham Gaol". En cuanto al Dublín del S. XVIII, conocido como período georgiano, cabe destacar el Trinity College, con su embelesante biblioteca donde se encuentra el Libro de Kells, el Banco de Irlanda, el monumento a las víctimas de la gran hambruna irlandesa y la calle más emblemática de la ciudad, Grafton Street, donde podremos apreciar la estatua dedicada a Molly Malone y tocarle el pecho para asegurarnos nuestra vuelta a la capital de la República de Irlanda. De ambiente moderno, destacar sin lugar a dudas, la famosa Fábrica Guinness y el mirador situado en el último piso de la misma, desde donde podrás contemplar unas vistas increíblemente bellas de la ciudad.

|Vistas desde la Guinness Storehouse|


Párrafo a parte para mi zona preferida, aquella que me robó el corazón nada más verla: el área de Temple Bar. De belleza superlativa, Temple Bar constituye el eje principal sobre el que se yergue la vida noctura de la capital irlandesa; atestado de pubs centenarios, flores, cerveza y canciones folclóricas es sin duda un rincón en el que pasar momentos inolvidables. Destacar las "Monday Nights at The Temple Bar" con música en directo para cantar a pleno pulmón en uno de los pubs más famosos de la ciudad. No obstante, para los inconformistas y amantes inigualables de la fiesta, existe la alternativa de las discotecas: Dicey´s Garden Club, The Riverbar, Howl at the Moon ...

|The one&only, The Temple Bar|


Añadir, que durante mi estancia en Dublín, también pude recorrer parte de Irlanda del Norte y descubrir: "Carrick-a-rede-rope-Bridge", "Cliffs of Moher", "Giant´s Causeway" y montones de lugares asombrosos. Asimismo, si podéis, no dudéis en visitar pueblos y aldeas costeras cercanas a la capital: Howth, Malahide, Dalkey ...

|Carrick-a-rede-rope-bridge views|

|Carrick-a-rede-rope-bridge|

|Giant´s Causeway|


Aterricé en Dublín en un momento difícil en mi vida y resultó ser un soplo de aire fresco, una fuente de energía inmesurable y un lugar que llevar en la piel. Así, "cuando yo muera, Dublín estará escrito en mi corazón".

miércoles, 20 de abril de 2016

"Todo sobre Florencia parece estar coloreado con un tono violeta suave, como el vino diluido"

Esta vez, con maleta y pasaporte en mano, me dispuse a emborracharme a costa del arte florentino.


Conocida como la Ciudad del Arte, Firenze, me acogió entre sus históricas calles. Esta pequeña metrópoli situada en la región toscana del territorio italiano, constituye, desde mi punto de vista, la embajada europea de arte e historia. Si bien es conocida por sus famosos monumentos, en camino del uno al otro, vino el resto, apareciendo ante mis ojos imponentes obras de arte.

Iglesias Álvarez, Irene | Piazzale Michelangelo views.

Florencia, capital de la Toscana,  es una de las ciudades más bellas del mundo para revivir el renacimiento y sumergirse en un paradigma de la cultura europea que evoca el espíritu más profundo del arte y la historia occidental. Desbordante, apasionante, escultural, grandiosa, la ciudad del arte se estructura en torno a  dos espacios: centro religioso, con la Piazza del Duomo como epicentro, y el centro político, coronado por la Piazza de la Signoria.




El centro religioso de la ciudad se alza principalmente en la Piazza del Duomo. Allí, encontramos el Duomo, o catedral, Santa Maria del Fiore, con un impecable estilo gótico. Frente a la catedral, el Baptisterio di San Giovanni, obra maestra encuadrada en el romántico florentino. Tras la catedral, el Campanile di Giotto, o campanario, conocido como "el lirio de Florencia", punto panorámico de la ciudad junto con el mirador situado en Piazzale Michelangelo.

Iglesias Álvarez, Irene | Duomo.


La Piazza della Signoria, sede del poder civil, alberga en su interior el Palazzo Vecchio. Considerada el corazón de la vida social de la ciudad, se encuentra en la parte central de la Florencia Medieval, al sur del Duomo, a pocos pasos del río Arno y el Ponte Vecchio.

Iglesias Álvarez, Irene | Santa María Novella.

Según la tradición de la Fontana del Porcellino, quién ponga una moneda en la boca del jabalí de bronce, y consiga que ésta entre por la reja situada debajo del animal, tendrá buena fortuna y se asegurará su vuelta a la ciudad. Por ello, y gracias a mi buena maña, aún no le puedo decir adiós a esta bella ciudad, sino hasta pronto.


Por último, me gustaría añadir que se trató de un viaje increíble a la par que especial. En primer lugar, gracias Javier Gutiérrez Quintana, por acogerme, por hacer de su casa la mía en mi estancia en la capital, por hacerme feliz y por hacerme sentir orgullosa de ti. Ti voglio tanto, tanto, bene. A Cristina Caselles Ibáñez, gracias por el cariño, por la paciencia, por las confidencias, por las aventuras. Battisti: "Io ti apro il mio cuore".

¡Ciao Firenze!



lunes, 28 de marzo de 2016

Berlín, inspiradora a la par que revolucionaria

Hace unas semanas regresé de Berlín con una sensación revolucionaria. Intuyo- no sé si hábilmente- que esto se debe al carácter reivindicativo que queda plasmado en ciertos monumentos, calles e, incluso, en la personalidad de los habitantes que conforman la ciudad. Berlín es irreverente. A priori, jamás hubiese adivinado que se tratase de la capital de la sobria y formal Alemania.


La ciudad berlinesa es un templo para los amantes de la historia del mundo actual. Berlín trata de cultivar a sus paisanos y a los turistas que acoge, mostrando los resquicios del acontecer que tuvo lugar en sus calles. La cultura hace la revolución; es imposible una revolución sin cultura y, permítanme añadir que, sobre eso, Berlín tiene idea.

Iglesias Álvarez, Irene | Berlín Wall: Save Our Earth.

La capital alemana es una ciudad moderna, tras la 2º Guerra Mundial, la mayoría de la metrópoli, junto a los edificios y monumentos más significativos, quedaron destruidos. Aún así, Berlín está repleta de lugares que descubrir: la famosa puerta de Brandemburgo, la catedral de Berlín, el Reichstag, Checkpoint Charlie, la Isla de los Museos y el emblemático Muro de Berlín, entre otros.

Iglesias Álvarez, Irene | Brandemburg Tor sunset.


Siempre la consideré especial. A día de hoy, he averiguado el porqué: es una ciudad valiente, luchadora, reivindicativa, soñadora, tolerante e inspiradora. Ich bin ein berliner!

Iglesias Álvarez, Irene | West Side Gallery, Berlín.
En un contexto diferente, años más tarde, con el muro a medio derruir y convertido en una obra de arte liberal, oponiéndome a la famosa frase que pronunció Reagan: "Señor Gorbachov, eche abajo este muro", he de decir que ojalá siga en pie muchos, muchos años más.

Ha sido un placer, Berlín. Nos volveremos a ver.


martes, 22 de marzo de 2016

Atentado en Bruselas: 21 muertos en el aeropuerto y en el metro de la ciudad

Hoy, martes, Bruselas ha sido golpeada con una serie de explosiones en el aeropuerto  y en una estación de metro ubicada en las proximidades de las instituciones europeas. La tragedia se ha saldado con 21 muertos - 11 de ellos en el aeropuerto y 10, en las inmediaciones del metro- y decenas de heridos de acuerdo con la agencia France Press, citando fuentes de los bomberos belgas.


Bruselas ha amanecido entre explosiones y pánico. Dos explosiones han sacudido esta mañana la capital belga dejando, al menos, 21 muertos en este nuevo atentado suicida, según informa la fiscalía belga. Las dos primeras explosiones han tenido lugar en el principal aeródromo del país, en el área de salidas del aeropuerto de Bruselas-Zaventem, poco antes de las 08:00 horas.

El País, Internacional.

Apenas hora y media más tarde, se ha registrado una nueva explosión en el metro de Bruselas, en la estación de Maelbeek, muy cerca de todas las instituciones europeas. Hay imágenes de humo en esa estación, que ha sido clausurada. Fuentes policiales confirman que hay víctimas mortales.

El Gobierno de Bruselas ha cerrado todas las líneas de transporte público. El primer ministro, Charles Michel, ha pedido a la ciudadanía que "evite cualquier desplazamiento" como medida de precaución. Tras las explosiones, la frontera por carretera y tren entre Bélgica y Francia ha sido cerrada, informa el diario francés Libération. Y la red europea de trenes de alta velocidad Thalys —con conexiones entre París y Bruselas, Colonia y Ámsterdam— ha anunciado que ha interrumpido por completo sus trayectos. La compañía Eurostar, que conecta por tren Bruselas, París, Londres y Lieja, entre otras ciudades, ha cancelado sus servicios con origen o destino en la capital belga.



Las explosiones en Bruselas se producen tres días después de la detención en Bruselas del yihadista Salah Abdeslam, huido tras los atentados del 13 de noviembre en París, que provocaron 130 muertos.